sábado, marzo 15

Sábado 15 de Marzo del 2008

¿Dónde estás, centro del universo?

Nadie lo sabrá. Parece que sí; pero ninguno de los dos. Ni el lector, aunque lo intuya. El escritor mucho menos, él es quien más lejos está; pero cuando se habla de distancias en el infinito, no importa si es mucha o poca la distancia... desde todos los puntos es inalcanzable.

El queso, con el fuego, sucumbe a sus cualidades físicas y va transformánodose, se dobla y su solidez aparenta una lenta liquidez. Toda su materia, por razones que jamás llegaremos a conocer, se desliza -esa no es la palabra- hacia un solo punto. El punto nuevamente inalcanzable.

La vibración que sale disparada de un piano. La fuerza con que la mano golpea las teclas y el punto geotridimencional que la descubre y olvida. La solidez del silencio. La acuosa melodía. El queso que se congela y abandona al calor lascivo del fuego que le excita y hace brotar esa humedad sinfónica que sólo mediante el impenetrable silencio sabe fluir a la temperatura que a todo lo congela.

Tu voz provoca un eco infinito que jamás escuché. Así fue y no importó. Así será y a nadie le importa. Así es. ¿Terrible? ¡Haz algo!

Pero recuerdo que como el silencio... que como el hielo. En fin: así. Quizá un poquito del queso del ojo que se desliza por la mejilla. Pero eso ya gira en torno a otras cosas.

O.

sábado, marzo 1

Sábado 1 de Marzo del 2008


Habrá un ojo de seis lados, seis tríangulos. Y no es Hamlet.
O.

miércoles, febrero 27

martes, febrero 26

Martes 26 de Febrero del 2008


Fabiola quemó su fotografía de muerta. Artemio sonreirá cuando el brillo fugaz le iluminó los ojos.
O.

lunes, febrero 25

Lunes 25 de Febrero del 2008

En el momento exacto que parecieron haber tocado la cabeza de Artemio, irá Fabiola sin compartir uno solo con Camilo, no porque tendrá la companía de Ernesto, a comérselos todos. Entiéndase que eso no se le hará a Blanca; Damián ha tirado todos los dulces.
O.

domingo, febrero 24

Domingo 24 de Febrero del 2008

Será verdad que no hay más de qué hablar. Ambos saben que serían asesinados por Blanca y Ernesto, por eso siempre confiaron en ellos. Artemio le está dando la llave del apartamento a Blanca, quien se ha mudado frente a ellos. A Fabiola le molestará; pero le sugiere a Blanca que Ernesto guarde la llave.
O.

sábado, febrero 23

Sábado 23 de Febrero del 2008

-Artemio -le dirá Damián-, Camilo es un peligro.
-Pero necesario. Sin él, ¿cómo nos habríamos conocido? Por algo las cosas están como están. No te quieras hacer el Iago d´esta constelación. Los seres divinos como nosotros no podemos ser alterados y lo sabes. Esta conversación es infinita. Nunca comprenderás y a tu insistencia se le puede agregar el ocho horizontal como adjetivo; tú necedad es indispensable, ya verás por qué.

Fabiola intentará decirle que no acompañado de tal grado de lucidez; mas el kit vulgar no debe ser subestimado. A él no le importa, sabe perfectamente dónde está parado, comprende que jamás cambiará de lugar y su punto es su punto porque matemáticamente cierra una figura divina con ella. Lo supo y su intención quedará suspendida.

Blanca no puede callarlo y le pedirá a Damián esa eternidad.

O.

viernes, febrero 22

Viernes 22 de Febrero del 2008

Ayer desdibujarás las líneas que conectarán cada objeto con otro. Hallarás la fórmula que pragmáticamente destruyó la geometría. Este será un camino solitario, y no te llevó a ninguna parte. Sabremos, desde antes, que no deberemos agarrarle cariño. Comprenderemos al olividar la lógica.

Estoy casi seguro de que sabes mejor que yo cuánto me importa. Creo que por eso insistirás tanto. Hace dos años aprenderás a deshacer tu rencor para siempre; pero marcarlo en el tiempo es ya contradecirnos: así que no lo mencionamos. Es más, ayer lo olvidaremos y nadie lo lee.

El cuerpo la desea; algo por encima y debajo la reconstruye en todo momento. Sólo siendo cómplice se puede concebir que dentro del universo existe otro más amplio. Lo grande, obviamente, va dentro de lo pequeño y no como se ha pensado durante tanto tiempo.

Permitir que algo no tenga anatomía es regalársela. Formarle una estructura es el crimen más grave. Toda obra construida a base de bases no llega ni a ser molécula vibratoria. No hay que pelear científicamente con el toro cuando es tradición darle motivos para escuchar el tan grandioso: ¡Olé! Aprendimos a manipular la realidad olvidándola. Permitiste, finalmente, que los buitres devoren a las ardillas vivas.
O.
 
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